MARQUEN Orgánico · Fundo San Cristóbal

Producción
en equilibrio

El modelo de MARQUEN Orgánico se basa en un principio claro: un campo sano produce mejor alimento y asegura su permanencia en el tiempo.

A través del manejo responsable de suelos, la biodiversidad funcional y las prácticas orgánicas certificadas, logramos mayor calidad, menor impacto ambiental y sostenibilidad a largo plazo.

No solo producimos fruta: mantenemos un ecosistema productivo sano, en equilibrio con el entorno natural del Valle de Mallarauco.

Biodiversidad funcional en el Fundo San Cristóbal, MARQUEN Orgánico

La biodiversidad funcional es parte central de nuestro sistema productivo. El campo cuenta con cordillera no intervenida, flora y fauna originarias, cerros que en primavera se llenan de flores y corredores biológicos que favorecen el equilibrio natural.

Flora nativa y flores en el Fundo San Cristóbal, MARQUEN Orgánico

El campo alberga una rica diversidad de flores y plantas nativas. En primavera los cerros se llenan de color y vida, con especies que sirven de refugio y alimento para insectos polinizadores, aves y otros animales que forman parte de nuestro ecosistema.

Flores silvestres bajo el huerto, MARQUEN Orgánico

La convivencia entre los cultivos y la flora espontánea es parte de nuestra filosofía. Las flores silvestres que crecen bajo los árboles favorecen la polinización natural y el equilibrio biológico del suelo.

Rebaño de cabras en el Fundo San Cristóbal, MARQUEN Orgánico

El fundo alberga un rebaño de cabras que forma parte del sistema agroecológico. Su presencia contribuye al equilibrio del campo, al manejo natural de la vegetación y a la diversidad animal que caracteriza nuestra forma de producir.

Cuidado de animales en el Fundo San Cristóbal, MARQUEN Orgánico

El bienestar animal es parte de nuestra identidad. El cuidado responsable de los animales del fundo refleja el mismo compromiso con el equilibrio natural que guía toda nuestra operación agrícola.

Vista panorámica del Valle de Mallarauco, MARQUEN Orgánico

Sostenibilidad a largo plazo. Contamos con riego por goteo en las superficies plantadas y buscamos reducir la huella ambiental, con menor contaminación y menor dependencia de energía fósil.

Un campo sano es la base de
una producción orgánica exportable.